Un anuncio que pudiera dirigir, no solo generar
El reto de Gravity era construir una historia breve con un protagonista reconocible, un producto consistente y varios planos conectados. No quería pedirle a un modelo que hiciera algo cinematográfico y aceptar lo que saliera: quería decidir qué pasaba, dónde se colocaba la cámara y cuánto duraba cada acción.
Preparé el guion técnico y la lista de planos, generé un storyboard y comprobé los tiempos con una animática en Remotion. Después construí una previs en Blender con escenarios y personajes sencillos. Esa escena no era el acabado final: me permitía revisar las cámaras, los movimientos y el montaje antes de generar los planos.
Del plató virtual a las pruebas con IA
Trabajé referencias de personajes, producto y escenarios y comparé cómo los modelos de imagen y vídeo interpretaban el material. Una dificultad importante fue distinguir qué debían respetar de la maqueta y qué no debían copiar. Simplificar la escena y precisar esas instrucciones cambió el resultado.
En las pruebas de este anuncio preferí Seedance por la naturalidad de los planos. Eso no lo convierte en el mejor modelo para todo: la comparación se hizo para una pieza y unas referencias concretas, no como un benchmark.
Qué quedó del proyecto
El 29 de octubre revisé el anuncio final y di Gravity por cerrado. También recorrí el sistema audiovisual que fui construyendo y lo probé con otra idea hasta llegar a su previs en Blender. Esa segunda prueba no era otro anuncio terminado.